sábado, 7 de febrero de 2009

Índices De Corrupción En Latinoamérica


Acabo de revisar el Índice de Corrupción que todos los años prepara Transparencia Internacional. El índice mide la corrupción presente en los gobiernos del mundo en una escala del 0 al 10 (el 10 es para el menos corrupto).

El resultado: la corrupción y el subdesarrollo van de la mano. Suena trivial, pero si no logramos entender esto y lo que significa el efecto que causa la corrupción en nuestras sociedades, seguiremos cayendo en la misma inconsistencia de pedir un mejor país con el mismo nivel de corrupción.

Los países desarrollados obtienen puntajes de al menos 7, mientras que los subdesarrollados no pasamos de 4. La diferencia es lo que podría llamar "la distancia que existe entre el primer y tercer mundo"

En América del Sur la situación es crítica. Sin "ensuciar" a Chile y Urugay, los países no pasan de 3.8 de calificación.

Es interesante demostrar que, irónicamente, los países "aliados" a Chavez (Ecuador, Paraguay, Argentina y Bolivia) son los 5 países más corruptos del subcontinente. Venezuela es el líder absoluto de corrupción en la región.

Bolivia calificó con 3.0, el menos corrupto de los paíes "aliados" a Chavez, podría ser por el limitado poder de Evo en los Estados clave del país... veremos el siguiente año cómo evolucionó esto ya con una nueva Carta Magna apoyada por el 61% de la población, dos semanas atrás. Con Lugo, no quisiera atribuirle la corrupción histórica de Paraguay, pero creo que la relación es clara: en la medida que sean más autoritarias las tendencias del gobierno de un país, la corrupción será mayor.

Ecuador es estable. Ha mantenido el mismo nivel de corrupción durante los últimos 11 años. Han pasado nueve presidentes en este periodo y los niveles no presentaron cambios significativos. Con Correa, en el 2007, el Ecuador calificaba en 2.1, un año después, califica en 2,0. La corrupción está aumentando, poco, pero aumenta.

Argentina califica con 2.9. Penoso para un país que una vez fue desarrollado, y fue agrupado con Canadá y Australia como una de las potencias emergentes del mundo.

Chile, el ganador de la región. Su índice de corrupción sostenidamente ha sido el mejor de la región, y casi comparable al de países del "primer mundo".

Uruguay, el "jugador revelación". El gobierno está demostrando el esfuerzo por reducir los niveles de corrupción, un cambio tan pronunciado refleja mejoras de fondo en el manejo del gobierno, en términos de institucionalización, y posiblemente hasta un cambio en la forma de pensar de la sociedad (para que exista niveles altos de corrupción en el gobierno, se requiere una sociedad cómplice, donde la corrupción sea casi parte de la cultura).

Así, que no nos extrañe que Chile (6,9), Costa Rica (5,1) y Uruguay (6,9), líderes en anticorrupción en Latinoamérica, también tengan los mejores sistemas de Educación Pública.

jueves, 29 de enero de 2009

Obamamanía

Barack Obama es la persona más famosa del mundo. No hay nadie más conocido que Obama en el planeta. Ni siquiera el Papa o Madonna. Un millón ochocientos mil personas estuvieron en Washington para la toma de posesión con temperaturas por debajo del punto de congelación, y eso no lo consigue cualquiera.

No todos los días un afroamericano de 47 años llega a la Casa Blanca. Aunque Obama lo dejó claro en su discuro: no quiere que lo definan por su color de piel, más bien, plantea que sea definido por sus ideas, su inteligencia, su creatividad y perseverancia… creo que estamos bien, esta es una época post-racial en la que todos, como Obama, somos mezcla. Él es africano por su padre, asiático por haber crecido en Indonesia y anglosajón por su madre blanca de Kansas. O sea, "afroasiamericano". Obama ha hecho cool el mestizaje.

Obama es, también, el primer estadounidense que gana la presidencia con la ayuda de la internet –más de dos millones de usuarios de la web contribuyeron a su campaña política- y es también el primer mandatario norteamericano que textea, chatea y envía emails. Sí, suena exagerado... pues no lo es!

Obama, como a casi todos los miembros de su generación, le gusta romper los esquemas, y le ganó la primera pelea a los agentes del Servicio Secreto y a sus abogados. Yendo en contra de sus recomendaciones, se quedó con su teléfono celular. Es un Blackberry que le permitirá mantenerse conectado con su familia, con un reducido grupo de amigos y con algunos de sus principales colaboradores.

Este pequeño detalle es un enorme triunfo. El principal problema de la Casa Blanca es que aísla a sus ocupantes de la realidad. Bill Clinton creía que podía tener sexo oral con una interna sin que nadie se enterara !!! Parece que se equivocó. George W. Bush creía que podía empezar una guerra sin razones válidas. También se equivocó. Esperemos que su Blackberry, su familia y sus amigos mantengan a Obama con los pies en la tierra.

Obama empezó a crear esperanza. Por ahora, ha cumplido varias de sus promesas de campaña en los primeros días de su presidencia. Prohibió la tortura a prisioneros de Estados Unidos. También ordenó el cierre de Gantánamos. Ya permitió la experimentación con células madres para los que sufren de parálisis. Quiere más transparencia en todo lo que haga el gobierno. Nada escondido. Todo en la internet.

La gente está contenta con él. El 53 por ciento de los norteamericanos se siente más optimistas por la toma de posesión de Obama, según una encuesta de AP. Y el 67 por ciento de los encuestados por la BBC en 17 países cree que Obama va a mejorar las relaciones de Estados Unidos con el resto del mundo. Bush, por su lado, deja su presidencia con sólo 22 de cada 100 norteamericanos creyendo que había hecho bien su trabajo, según un sondeo de la cadena CBS.

Barack Obama, en sus primeros días en la presidencia, es un hombre con prisa, aunque acá el tema no es la rapidez y seguridad, sino que tome las decisiones correctas.

Barack tiene el trabajo más difícil del mundo.

domingo, 7 de diciembre de 2008

Planetarium

Les comparto el más reciente performance colectivo de Jorge Restrepo, con arte-sonido de Walter Suazo.

Increíble. En esta ocasión, Restrepo plantea a jóvenes universitarios la necesidad de asumir responsabilidad con una sociedad, una ciudad, un país, una región... da igual, es un tema de afrontar compromiso y asimilar responsabilidades sociales.

¿Qué habrá pensado Atlas, el ser mitológico a quien se le jugó la mala broma de tener que soportar sobre sus hombros el peso de la Tierra? Ninguno de nosotros siente responsabilidad alguna por la rotación del planeta sobre su eje, ni sentimos que ejercemos influencia sobre su trayecto alrededor del Sol.

En un ambiente de rigor académico, ¿qué podría estar buscando un profesor de Recursos Humanos al sacar a un auditorio de alumnos de sus rutinas y sus uniformes, para mantener en el aire un montón de bolitas negras de plástico?

“Planetario” pone en manos de cada alumno de un grupo de estudiantes de la Universidad Zamorano tres de estas bolitas. Durante una semana los alumnos se familiarizan con su peso, su forma y se vuelven diestros en mantenerlas en el aire lanzándolas y atrapándolas una y otra vez. Al cabo de la semana la obra culmina en el salón de clase en el cual, durante los cuatro minutos de sonido compuesto especialmente para esta obra por Suazo, los alumnos ataviados de negro mantienen en órbita sus esferas, recreando así un complejo sistema planetario donde cada quien encarna durante unos momentos al mítico Atlas.

Las obras de Restrepo tienen la costumbre de alterar el orden de las cosas. No son sólo simples pinturas que podemos observar desde una distancia segura de aquí a la pared. Son obras que lo dejan a uno preguntándose dónde yace la línea entre la obra y el público si es que tal límite existe… El partícipe, con todas sus emociones, gestos y muecas es absorbido por el agujero negro del happening y se ve a sí mismo disuelto, despojado de sus preocupaciones encarnado en la experiencia del arte colectivo donde el público y la obra se vuelven uno solo.

Desde el punto de vista del documentador (cuestionablemente el único en posición de espectador) veo claramente cómo el esfuerzo individual de cada alumno en mantener su bola a flote se va tejiendo en una coreografía de caos ordenado y se integra a las pulsaciones de la composición de Suazo que emana el latir sincopado del corazón de este miniverso.

Se sabe que en el arte conceptual lo que prima es la idea, y la ejecución en este caso particularmente efímera sirve de fugaz vehículo para el concepto. El maestro Restrepo haciendo doble papel de profesor y artista, se vale de esta herramienta subutilizada y comúnmente reservada para una pequeña (y en el caso de Honduras diminuta) élite intelectual, para enseñar a sus alumnos. Uno aprende conceptos, los memoriza, de vez en cuando hasta los aplica, pero este tipo de experiencia conduce a una interiorización completa de la idea, de manera que ésta se vuelve parte de uno como lo son sus huesos y la piel. ¿Pero qué idea estamos encarnando aquí? ¿Y con qué fin?

Los seres humanos hemos caminado irresponsablemente y sin conciencia sobre la faz de la Tierra. Estamos cambiando el planeta al extremo de volverlo inhóspito hasta para nosotros mismos.

El documento fotográfico hace constar la esperanza, la expectativa y el asombro con que el alumno suelta la bola y la sigue con su mirada a lo largo de su órbita, esperando que vuelva a sus manos, para volverla a lanzar. A pesar del cansancio, el dolor de cuello, la monotonía, las fallas en puntería, en ese momento la responsabilidad y preocupación por el destino de esa bola las vive en carne y hueso cada uno.

El alumno termina rendido, expresando un renovado respeto por la naturaleza y el universo, y con palabras que todos conocemos, pero con un brillo en los ojos que indica un profundo entendimiento de esta idea ancestral, dice, "en las manos de los jóvenes está el destino del planeta."

Jorge Antonio Espinosa, documentación