lunes, 4 de enero de 2010
Soy hombre de campo
Porque soy ganadero de nacimiento, sentimiento y profesión.
Porque me hace falta la naturaleza y gozo con todo lo del campo.
Porque sin renegar sé aguantar el verano y recibir alegremente el invierno.
Porque amo el silencio en el potrero y la bulla en el corral.
Porque agradezco a Dios, el sol, la lluvia, la noche y el sereno.
Porque en el campo me trago mis desdichas y comparto mis alegrías.
Porque profeso a mis hijos y sobrinos las bondades del campo.
Porque sé que no sólo es mi trabajo el que da frutos, sino también el de toda mi gente.
Porque mi finca no es sólo mía, sino de todo el que bien ha llegado.
Porque reclamo con la razón y agradezco con el corazón.
Amo al campo porque Dios lo creó y lo bendijo para nosotros los campesino.
sábado, 2 de enero de 2010
Yasuní ITT. Un tema de vender la idea.
La Iniciativa plantea en dejar bajo tierra cerca de 850 millones de barriles de crudo en el bloque Ishpingo-Tambococha-Tiputini (ITT), ubicado en el Parque Nacional Yasuní, declarado reserva biosfera por las Naciones Unidas y ubicado a unos
La idea es evitar la emisión a la atmósfera de 407 millones de toneladas métricas de monóxido de carbono que generaría el petróleo extraído, cuya reserva está valorada en cerca de USD 7000 millones (valor presente neto a 13 años), a cambio de una compensación del 50% por parte de la comunidad internacional por los recursos que dejaría de recibir el país.
La Iniciativa, que fue lanzada en junio de 2007 y aún no arranca, registra luego de Copenhagen cero dólares de donaciones. Si la idea en la Cumbre era lograr un acuerdo concreto entre los países desarrollados para reducir la producción de gases de efecto invernadero, entonces fue un fracaso total; sin embargo, tiene mérito el haber aprovechado el espacio para reforzar su promoción.
Ecuador ha trabajado en conjunto con la Organización de las Naciones Unidas (ONU), la creación del instrumento financiero que le permita a la Iniciativa captar recursos, de tal manera que el fideicomiso desarrollado le otorgue credibilidad internacional al proyecto que está destinado a proteger una de las áreas más importantes, en biodiversidad, de todo el planeta. Lamentablemente tampoco se pudo concretar la firma de la figura fiduciaria en Copenhagen, con el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).
Han pasado varias giras de promoción por parte de delegaciones ecuatorianas por Europa y Estados Unidos, la única oferta que incluye montos concretos es la de Alemania, que se comprometió en aportar fondos al proyecto con USD 50 millones anuales durante 13 años. Los gobiernos de España, Portugal, Bélgica y otros se muestran interesados. Los Jefes de Estado de los países miembros del ALBA apoyan la iniciativa abiertamente, pero no hay al momento centavo de dólar transferido.
El Presidente Correa, quien en su discurso de posesión manifestó que “…con este proyecto sentaremos como País un precedente que puede cambiar la historia mundial. Es a través de estas iniciativas que la Revolución Ciudadana y esta Patria demuestran que priorizamos los valores sociales y ambientales explorando otras formas de beneficiar económicamente al país.”, no asistió a la Cumbre perdiendo así la propuesta el respaldo gubernamental, representado en su poder ejecutivo. Correa debió haber respaldado la propuesta histórica de nuestro país y, para colmo, hoy en su cadena radial no se pronunció sobre el tema.
Copenhagen terminó y se nos fue ese tren. La posibilidad de éxito de la Iniciativa no solo depende de Ecuador... es la corresponsabilidad internacional frente a un problema global; pero para esto, debemos encontrar un factor diferenciador en un contexto más integral. Corremos el riesgo de competir con las de otros países con mayores recursos petroleros y zonas de conservación. Yasuní ITT debe venderse como un conjunto de propuestas con proyectos interrelacionados con la generación hidroeléctrica, eólica, biocombustibles, conservación de cuencas y bosques y más. Aún estamos a tiempo, la idea es genial, ahora hay que trabajar en vender la idea.
domingo, 1 de noviembre de 2009
Sudamérica y su carrera armamentista
Ayer jugué Mikado, un juego de mesa de origen chino cuyo objetivo es obtener el máximo número de palillos de un montón, sin que se muevan los demás. Cada palillo es un problema diferente y se asemeja mucho a lo que está ocurriendo en Sudamérica, en donde la ola de compras de armas por parte de los países de la Región está haciendo que sus vecinos se miren unos a otros con creciente temor y desconfianza.La preocupación que se ha extendido por América Latina debido a la presencia militar estadounidense en Colombia – a través de un acuerdo que permite a Estados Unidos usar siete bases militares en el territorio colombiano - es tangible.
Brasil se refuerza para proteger sus recién descubiertas riquezas de petróleo y gas; Venezuela asegura que Estados Unidos pudiera atacarla; Colombia está preocupada por Venezuela; Ecuador mira a Colombia; Chile se asegura ante un roce con Perú o Bolivia, y Paraguay pone sus ojos sobre Bolivia.
Según el Instituto Internacional de Estudios para la Paz de Estocolmo (SIPRI, siglas en inglés), Chile lidera el gasto militar por habitante, que ascendió a USD 290 "per cápita" en 2008, mientras Colombia gastó USD 115, Ecuador USD 89 y Brasil USD 80. En relación al PIB, Ecuador gasta el 3,81%, seguido por Chile, con un 3,73% y Colombia, con 3,34%. En términos absolutos, medidos en miles de millones de dólares, el país que más gasta es Brasil, con el 45% del total, seguido de Colombia y Chile. El mismo informe indica que sólo cuatro países representan 80% de todas las adquisiciones de armas: Brasil, Venezuela, Chile y Colombia.